Neuropediatra advierte necesidad de detección precoz y en el entorno familiar
El elevado porcentaje de transmisión por herencia genética del trastorno conocido como Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), situado cerca del 80 por ciento, hace aún más necesaria su detección precoz a través del estudio del comportamiento del niño afectado dentro de su entorno familiar.
'Hay que evitar en la medida de lo posible que lleguen a las consultas familias desesperadas', ha explicado esta mañana a los periodistas Julián Vaquerizo, jefe del Departamento de Neuropediatría del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, antes de participar en Valladolid en una jornada técnica sobre ese trastorno.
Vaquerizo ha considerado esencial 'estudiar bien a la familia' para detectar la presencia de un conducta que en la actualidad afecta al siete por ciento de la población infantil en España y que en más de la mitad de los casos mantiene su sintomatología después de los dieciocho años.
La lentitud del desarrollo psicomotor, que a veces afecta al lenguaje de forma 'muy sutil', de la coordinación motora manifestada en la ausencia de 'gateo' y las alteraciones de temperamento son algunos de los síntomas de hiperactividad, que a juicio del neuropediatra 'está bien tratada' en el sistema sanitario español con el único problema de la 'limitación de tiempo'.
Una gran proporción de pediatras utilizan en España el modelo americano para la detección de ese trastorno que presenta una tasa 'muy elevada, en torno al 77 por ciento', de herencia por transmisión genética en cualquiera de sus manifestaciones, 'propia, residual o completa'.
Ese modelo o guía práctica recomienda que la atención u observación directa 'no sea tardía' con el fin de evitar que lleguen a las consultas 'familias ya desesperadas', básicamente durante la etapa preescolar, en el entorno de la familia y también 'a partir de datos de aprendizaje vinculados al neurodesarrollo'.
La edad media de detección se sitúa en torno a los tres años y en más de la mitad de los casos se diagnostica a partir de los dos años de vida.
Vaquerizo ha participado en el IV Encuentro sobre el Déficit de Atención e Hiperactividad en Castilla y León, que se ha celebrado en la Facultad de Medicina de Valladolid con la participación de especialistas de diversos puntos de España.
El Déficit de Atención e Hiperactividad se puede tratar a través de fármacos y también mediante una terapia asociada a la piscopedagogía, en coordinación con la familia, colegio y médicos, con el fin de mostrar a los afectados hábitos de estudio y de mejora del comportamiento para mantener alta su autoestima.