ONU condena amenazas a libre circulación de diario colombiano
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó hoy los 'atropellos' contra los repartidores del diario 'El Meridiano', en Sincelejo, capital del departamento de Sucre, que amenazan la libre circulación del periódico.
Según la dependencia de la ONU, el martes, 'hombres armados dificultaron la libre circulación del periódico 'El Meridiano' y amenazaron' a los repartidores del diario que 'se negaban a entregarles los ejemplares puestos a la venta'.
'Con este atropello se pretendió impedir que los lectores de 'El Meridiano' conocieran informaciones sobre los denunciados nexos entre el grupo paramilitar bajo el mando de 'Jorge 40' (Rodrigo Tovar Pupo) y algunos servidores públicos', añadió en un comunicado.
Ese asunto es 'objeto de investigación judicial', agrega la nota.
La Oficina del Alto Comisionado señaló que 'el respeto por el derecho fundamental a la libertad de expresión hace parte integral de toda democracia', y corresponde a las autoridades del Estado 'velar por su protección y garantía'.
Igualmente llamó la atención para que 'la sociedad civil' no permanezca 'impasible ante la comisión de hechos con los cuales se busca perturbar el libre ejercicio del derecho a dar y recibir información veraz e imparcial'.
Recordó, asimismo, un informe de febrero de este año sobre Colombia en el que la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, 'manifestó su preocupación por las diversas manifestaciones de violencia que vulneran o amenazan la libertad de prensa en el país'.
El mismo matutino, que se edita en Montería, capital de departamento de Córdoba, vecino a Sucre denunció hoy que ese 'hecho insólito y considerado absurdo por lectores habituales (...) se está volviendo costumbre'.
Añade que 'cada vez que es publicada una noticia 'boom' o escandalosa donde sus protagonistas son reconocidos políticos, surgen compradores ocasionales al por mayor, quienes adquieren los ejemplares antes de que estos lleguen a sus expendios tradicionales'.
Pero lo peor se produjo el martes en la madrugada, añade la denuncia, y precisa que 'personas que se desplazaban en motos pagaron hasta dos mil pesos (0,75 dólares) por cada ejemplar a los voceadores (repartidores) y quienes se negaban a venderlos fueron intimidados con armas de fuego'.