Presentan informe sobre la prostitución en región transfronteriza
Investigadores de universidades lusas presentaron hoy el estudio 'Prostitución en regiones transfronterizas del norte de Portugal-Galicia y Castilla y León', en el que se destaca la bonanza de esta actividad en la zona.
Los autores del estudio, que abogan por la legalización de esta actividad, consideraron que la 'ambigüedad legislativa' existente sobre la prostitución es 'fuente de graves consecuencias para las mujeres'.
Esta situación pone a las mujeres 'en una situación de absoluta desprotección social y, por tanto, de desigualdad y privación de los más elementales derechos sociales', indicaron.
Los investigadores destacaron que la prostitución femenina es un fenómeno 'más o menos organizado' y de reciente aparición en las regiones estudiadas, a excepción de algunas zonas españolas, como Zamora y Tui.
Basándose en declaraciones de los empresarios del sector, los responsables del informe señalaron que en 'territorios transfronterizos del interior el negocio de la prostitución prospera y revela dinámicas de crecimiento incontestables'.
El informe concluye que la prostitución organizada registra 'un aumento en las zonas transfronterizas, espacios que históricamente no han formado parte de la geografía tradicional de esta actividad en Portugal y en España'.
En estas regiones de ambos países predomina la actividad ejercida en locales de diversos tipos, especialmente por mujeres extranjeras.
Por su parte, la prostitución de calle, realizada mayoritariamente por mujeres nacionales, apenas tiene presencia en la región transfronteriza de las regiones del Minho (Portugal) y Galicia, siendo residual en Beira Interior y Tras-os-Montes y en las vecinas zonas españolas.
El informe señala que la pobreza y los problemas familiares caracterizan a estas mujeres, muchas de las cuales tienen hijos y deben mantener a toda la familia.
La proliferación de locales de alterne en Braganza, localidad comprendida en esta zona, alcanzó repercusión internacional en 2003, cuando la revista estadounidense 'Time' dedicó su portada al fenómeno y comparó la pequeña ciudad lusa con la alemana de Hamburgo, al calificarla de 'nuevo distrito rojo' europeo, y luego se hicieron eco otros medios.
En Braganza, el escándalo estalló cuando un grupo de mujeres de la zona, apodadas las 'Madres de Braganza', reunió firmas contra la presencia en la ciudad de decenas de prostitutas brasileñas en bares de alterne y lupanares más o menos declarados.
Las 'Madres de Braganza' recordaron entonces que su ciudad, con reputación de conservadora y religiosa, contaba ya con nueve bares de alterne, para una población calculada en 35.000 personas.