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salud aviones 29-07-2007


Recomiendan no volar en las veinticuatro horas siguientes a buceo con botella


La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) recomienda no volar en avión en las veinticuatro horas siguientes a la práctica del buceo y aumentar este período en el caso de haber realizado inmersiones que hayan requerido paradas de descompresión.


La organización precisa que tras el buceo con botella se acumula nitrógeno en los pulmones, algo que durante el ascenso en avión puede dar síntomas de descompresión de forma grave.

En una nota de prensa, informa de que viajar en avión plantea algunos potenciales riesgos respiratorios, aunque los casos registrados no son muy frecuentes.

A este respecto, puntualiza que los datos de 120 compañías aéreas integradas en la International Air Transport Association (IATA) muestran que entre 1977 y 1984 se produjeron 577 defunciones en vuelo.

Las complicaciones respiratorias supusieron la tercera causa de muerte reconocida, precedidas por las de origen cardíaco y neoplásico.

La SEPAR manifiesta que el control y tratamiento de muchos trastornos respiratorios crónicos ha favorecido un cambio en el estilo de vida de las personas que padecen estas enfermedades, lo que significa nuevos usuarios del sector aéreo.

No obstante, recomienda una valoración clínica previa al viaje en avión a las personas que padecen EPOC moderado o grave, asma persistente, fibrosis quística, tuberculosis pulmonar, que necesitan oxigenoterapia o corran el riesgo de padecer el síndrome de la clase turista.

'Los cambios leves en el ambiente interno de un avión pueden ser imperceptibles para los pasajeros sanos. Sin embargo, estos cambios pueden repercutir de forma importante en los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, e incluso puede suponer un riesgo para su salud', agrega.

En el caso de las compañías que sí admiten pacientes con oxigenoterapia, SEPAR sugiere a los usuarios que se informen con antelación sobre las características y la duración del vuelo, así como de los procedimientos requeridos por la línea aérea.

'Es muy importante tener en cuenta el tiempo muerto en el caso de enlaces aéreos para calcular las horas de oxígeno disponibles.

Viajar con oxígeno es posible, pero requiere una preparación minuciosa', comenta.

Como medida higiénica de prevención general, la SEPAR aconseja a los pasajeros hacer algo 'tan fácil' como lavarse las manos de forma frecuente.

Este hábito reduce el riesgo de transmisión de enfermedades infectocontagiosas, algo que, asegura, 'debería convertirse en una rutina habitual durante los viajes y siempre antes de las comidas'.

Los neumólogos resaltan la importancia de cubrirse la nariz y la boca siempre que se estornude o tosa para proteger a los demás de posibles infecciones.

Otra advertencia general que SEPAR traslada a los que van a viajar, tiene que ver con la inmovilidad prolongada durante un determinado período de tiempo en un avión.

Pasear por los pasillos de la nave, o realizar algunos ejercicios sencillos, puede evitar la acumulación de sangre en las piernas, lo que puede originar hinchazón, tirantez y molestias en las extremidades inferiores así como favorecer el desarrollo de trombosis venosa profunda.



Terra Actualidad - EFE

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