Seguidor de Amparo Cuevas gana batalla judicial para demostrar su cordura
José Luis Bueno Suescun, uno de los seguidores de la vidente Amparo Cuevas y al que sus hermanos reiteradamente han tratado de incapacitar para la administración de sus bienes, ha ganado la batalla judicial en la Audiencia Provincial de Madrid que le ha declarado 'capaz para gobernarse por sí mismo'.
En sentencia de 26 de noviembre, comunicada ayer a las partes y a la que ha tenido acceso Efe, los magistrados desestiman la demanda interpuesta por Juan Carlos Bueno, presidente de la Asociación de Víctimas de las Apariciones de El Escorial, contra su hermano José Luis, que no ven indicios de que 'el demandado sufra enfermedad o padecimiento de índole psiquiátrico'.
Los magistrados consideran que de 'la opción religiosa o de culto que ha optado el demandado, libre, voluntaria, consciente y constitucional' no se aprecia que 'sea debido e imputable a una patología de índole psiquiátrico de la que resulte afectado el demandado'.
José Luis Bueno, que en declaraciones a Efe se define como una persona de 'firmes convicciones religiosas', comunicó a sus hermanos el 13 de octubre de 2005 su intención de ingresar en la Asociación Pública de Fieles Virgen de los Dolores de El Escorial, una de las fundaciones de la supuesta vidente Amparo Cuevas, y vivir en comunidad en una de sus casas.
A esta notificación de José Luis, algunos de sus hermanos respondieron expresando su oposición y 'poniendo en duda sus facultades mentales'.
Con el fin de tranquilizar a sus hermanos, José Luis se sometió a varias pruebas con distintos especialistas para que valoraran su estado de salud, según el mismo narró a Efe.
El resultado de las mismas, entre otros aspectos, le definió como 'consciente, orientado en los tres planos, aspecto cuidado, colaborador... No presenta alteraciones cognitivas. Lenguaje adecuado, centrado en la religión y temas místicos... No presenta alteraciones en el contenido del pensamiento; no se manifiestan alteraciones sensoperceptivas'.
No obstante, sus hermanos acudieron a los tribunales para probar la 'supuesta incapacidad' de José Luis, motivo por el que éste, recurrió a otro psiquiatra, Enrique Rojas, quien tras explorarle el 3 de noviembre de 2005, recogió en su informe: 'no se ha encontrado ningún tipo de patología: no tiene ningún tipo de psicosis ni manifestaciones de naturaleza esquizofrénica, ni paranoide'.
A pesar de ello, siete días después, el actual presidente de la Asociación de Víctimas, Juan Carlos Bueno y su hermano Javier, presentaron un escrito ante la Fiscalía del Juzgado de Primera Instancia no 3 de San Lorenzo de El Escorial, solicitando el 'internamiento involuntario' de su hermano 'en un centro psiquiátrico, con la finalidad de conseguir su incapacitación y así adquirir la tutela de sus bienes'.
Sucesivos diagnósticos forenses dieron la razón a José Luis Bueno, en el sentido de que no procedía su internamiento 'dado que no presenta ninguna anomalía ni alteración que justifique la adopción de la medida', valoración similar a la que en febrero de 2006 expuso el psiquiatra López-Ibor, al que también acudió José Luis.
En el dilatado proceso judicial, la Justicia dio de nuevo la razón a José Luis el 18 de mayo de 2006, en un procedimiento de incapacitación, cuya sentencia del juzgado de 1a Instancia de San Lorenzo de El Escorial fue recurrida por Juan Carlos Bueno, quien solicitó que un psiquiatra forense estudiara a su hermano.
El caso pasó a la Audiencia Provincial, que en la sentencia comunicada ayer, desestima el recurso presentado por los demandantes y declara a José Luis 'capaz para gobernarse por sí mismo'.
'Siendo, por todo ello -dice la sentencia- en el momento de ser enjuiciado el caso, el demandado persona plenamente capaz para gobernarse, gobernar su persona y bienes, no necesitando pues medidas de protección y apoyo'.