Tabaco es principal factor riesgo para nacimientos con bajo peso gestacional
El tabaco es el principal factor de riesgo para el nacimiento de niños pequeños para su edad gestacional, un 5 por ciento de los que nacen cada año, porcentaje que según los especialistas podría reducirse a la mitad sólo con eliminar el tabaquismo activo y pasivo en las embarazadas.
Esta es la principal conclusión de un estudio realizado en el Hospital Materno Infantil de Zaragoza, pionero en España, y que tras el tabaco sitúa las condiciones laborales y el estrés como causas de los nacimientos con crecimiento intrauterino retardado, unos niños que en el 22 a 23 por ciento de los casos van a tener un retraso en su desarrollo intelectual.
La incidencia de estos nacimientos ha aumentado desde la década de los noventa y mientras hace quince años se situaba en el 3,02 por ciento de los recién nacidos, desde hace cinco se ha estabilizado en el 5,03 por ciento, informó el neonatólogo Agustín Romo, uno de los responsables de la investigación llevada a cabo en el Materno Infantil de la capital aragonesa.
Desde el punto de vista estadístico, los médicos han encontrado que el humo del tabaco, propio o pasivo; las horas (ocho de pie) e intensidad del trabajo, y el estrés, fundamentalmente laboral, inciden en estos nacimientos.
En este sentido, el equipo multidisciplinar que ha trabajado en este proyecto de investigación -pediatras, tocólogos, neurólogos y genetistas-, con la colaboración de la Fundación Andrea Prader, ha lanzado el mensaje 'No al tabaco', tanto a la población femenina en edad de procrear como de prevención en el caso de las niñas.
A la sociedad le piden respeto a la figura de la embarazada y a las administraciones públicas su intervención para protegerlas, explicó por su parte el jefe de Servicio de Obstetricia del centro sanitario, Javier Tobajas, que también ha participado en el estudio.
Tobajas mostró sus dudas sobre la aplicación de la legislación laboral en el caso de las embarazadas, aunque reconoció que es protectora, mientras que Romo estimó que las dieciséis semanas de baja maternal no son suficientes y que ésta se debería ampliar a la etapa anterior al parto.
La psicóloga de la Fundación Andrea Prader, Beatriz Puga, informó de que del 22 al 23 por ciento de los niños con crecimiento uterino retardado va a tener un desarrollo intelectual por debajo de la media y necesitará acudir a centros de integración, y de ellos el 13 por ciento tendrá un retraso mental fuerte y estudiará en escuelas especiales.
Este porcentaje de niños que nacen con un retraso mental de diferente índole asciende al 3 por ciento en la población infantil general.
Desde el año 2000, Puga ha estudiado, evaluado y seguido 162 casos de estos niños en el Materno Infantil de Zaragoza y explicó que sólo del 3 al 5 por ciento de los casos su desarrollo intelectual es superior a la media, frente al 25 por ciento de la población infantil general.