|
La composición era similar a la de otro artefacto que logró desactivar la Ertzaintza poco antes en el parque Muntxio de la misma localidad, en las cercanías del restaurante 'Aiten-etxe'. Sin víctimas En ninguno de los dos casos ha habido víctimas, en la línea seguida por ETA en los atentados de los dos últimos años, ya que fue el 30 de mayo de 2003 cuando la banda terrorista cometió su último atentado mortal al asesinar a dos policías nacionales en Sangüesa (Navarra). Desde entonces, ETA ha centrado su actividad en la colocación de bombas contra empresas, intereses turísticos e infraestructuras eléctricas y de ferrocarriles. Además de los dos artefactos colocados hoy, el pasado 15 de mayo otros cuatro estallaron en otras tantas empresas de las localidades guipuzcoanas de Beasain, Bergara, Elgoibar y Soraluce. Impuesto revolucionario Fuentes de la lucha antiterrorista vincularon esas explosiones al denominado 'impuesto revolucionario', ya que se sumaron a una larga lista de atentados cuyos objetivos han sido frecuentemente empresas de transportes, inmobiliarias y concesionarios de automóviles. Los terroristas han colocado en estos últimos dos años bombas en camiones de las empresas Azkar, Olloquiegui y DHL, además de en la sede de La Guipuzcoana; en inmobiliarias de San Sebastián y Bilbao y en concesionarios de automóviles de las localidades vizcaínas de Lejona y Deusto. La banda ha utilizado también dos coches-bomba para atentar contra objetivos empresariales, uno de los cuales fue desactivado el 14 de junio de 2003 por la Ertzaintza junto a la Feria de Muestras de Bilbao y el otro explotó el pasado 9 de febrero en el Campo de las Naciones de Madrid, donde tienen su sede numerosas compañías. En total, ETA ha cometido estos últimos dos años 19 atentados contra bienes empresariales.
|
||||||||||||||||||||||||||||